Con un ayuno por la Verdad y la Justicia, organizaciones de Derechos Humanos y familiares conmemoraron 5 años de la ejecución de José Jiménez Colmenares, participante del movimiento social del 2006, la cual no ha sido resuelta juridícamente, a pesar que asesinos fueron identificados como elementos de la Policía Preventiva del Estado de Oaxaca.
Los desgarradores testimonios que por días fueron escuchados durante la Caravana Paso a Paso por la Paz, nos hacían pensar por momentos en esa necesidad de negar la realidad que eran sacados de películas de terror; en muchos momentos fue indescriptible la sensación de dolor que tan sólo escuchando muchos de los que estábamos ahí teníamos.
Era como ser testigos mudos de cada una de las humillaciones, violaciones, asesinatos, desapariciones que muchos de los nos permitieron estar cerca de ellos narraron, aquello que describían dejo de ser humano, mujeres violadas por veintenas de hombres, bebes asesinados, hombres ultrajados, seres humanos, hermanos siendo mercancía, para algo servían y sirven esos seres ya sea para prostituirles, vender sus órganos, reclutarlos para hacerlos sicarios, o solo dejarlos en fosas comunes después de exprimir el poco dinero y pertenencias que tenían sus familias.
Al cierre de la edición del jueves 04 de agosto se contaban al menos 600 estudiantes detenidos por la policía chilena, los cuales habían sido agredidos cuando se les impidió realizar una marcha en el marco de la cruzada que han emprendido por la defensa de la educación pública en Chile.
Lo hechos del 4 de agosto nos recuerdan la masacre de estudiantes en Tlatelolco en octubre de 1968 o la huelga estudiantil de 1999 en la UNAM, la cual después de una lucha de 9 meses logró que la educación universitaria, al menos en Ciudad Monstruo, mantuviera hasta la fecha las más bajas cuotas de inscripción semestrales.
“No dejan ver lo que escribo, porque yo escribo lo que veo” Blas de Otero
El campo teórico El poder, esto es, la capacidad de aplicar una decisión, la capacidad de que los demás acepten como propia una decisión ajena a ellos, es un tema central de la teoría política. Poder decidir para procurar, facilitar y hacer factible la voluntad-de-vida a quienes afecta la decisión.
Pero el poder ha sido reducido a la búsqueda de la “dominación”; las teorías y filosofías políticas al uso, han entregado esta verdad: el poder es dominación (Maquiavelo, Hobbes, Weber, Lenin). Pero opongamos una definición menos déspota: “El poder es voluntad consensual de la comunidad o el pueblo, que exige obediencia a la autoridad”, nos dice una filosofía política transmoderna y más allá de una visión reductiva del poder.
1. Si como señala el secretario Ejecutivo de Coneval de México, Gonzalo Hernández, “la pobreza es responsabilidad de todos los órdenes de gobierno y éste debe establecer los mecanismos ‘de Estado’ para garantizar el acceso a los derechos sociales plasmados en la Constitución”, entonces la Constitución Mexicana sirve para un carajo o los gobiernos encargados de guardar su vigencia son grandes traidores a ella y al pueblo. De lo que sí estoy seguro es que esa Constitución –producto de la revolución burguesa- es una Carta Magna que plasma en grandes letras el respeto a la propiedad privada y el gobierno (ahora sí) defiende con todas sus fuerzas a los grandes propietarios. Por ello, aunque se diga mil veces que la Constitución protege al pueblo lo que se puede demostrar desde que fue proclamada en 1917, es que dicho documento ha servido para proteger a gobierno y empresarios.