1. Escuchaba una entrevista al señor Gustavo Madero, jefe del PAN. (Personaje por cierto muy parecido físicamente a su tío abuelo el hacendado porfirista que encabezó una revolución burguesa fracasada y que fue asesinado con un golpe de Estado planeado en la embajada yanqui) Madero, ignorando de cabo a rabo la historia habla de cosas que no conoce, por eso dice que el PAN desde su fundación en 1939 es el único partido que ha luchado por la democracia mientras los izquierdistas sólo luchaban por la “dictadura del proletariado”. Quiere borrar que el PAN sólo fue un partidito de presión –de no más de cuatro gatos- que durante 40 años vivió subsidiado por el gobierno, hasta que apareció Salinas con el neoliberalismo de De la Madrid, que le abrió todas las puertas para ayudar a destruir a Cárdenas y al PRD. Quizá el mismo empresario Clouthier –candidato presidencial del PAN ya muerto- posea más datos que demuestren cómo el PAN se vendió a Salinas en 1989.
Los siguientes hechos son un ejemplo claro de la barbarie misógina que viven las mujeres en México y de cómo la ignorancia hace que algunas personas confundan la gimnasia con la magnesia. Hechos que muestran, por si fuese poco, que hoy más que nunca ser mujer en México es un riesgo para la vida, y claro, para su libertad. Estos tres hechos, también nos permiten leer cómo los fundamentalismos cobran vigencia y se fortalecen, a veces, desde las instituciones.
1. En México, igual que en la mayoría de los países del mundo –como parte del sistema de explotación capitalista- se manifiestan mil y una ideas que buscan conservarlo como tal o cambiarlo. A través de los siglos han dominado en el mundo las ideas conservadoras, militaristas y clericales representadas siempre por las clases dominantes que han concentrado todo el poder económico, político e ideológico en sus manos; pero frente a ellas han surgido de manera natural las ideas liberadoras que han proclamado los cambios. Las ideas no han sido creadas por una mente revolucionaria sino que han sido productos de las diferentes condiciones de vida de las clases sociales y de sus luchas por defenderse. Por eso Marx, que no inventó, sino descubrió en la historia la lucha de clases, pudo proclamar que ésta es el motor de la historia, que los enfrentamientos entre explotadores y explotados, entre grandes propietarios y los que nada tienen, son el motor de los cambios sociales.
México, D. F., a 1 de febrero de 2012. Ahora que se descubrió un desvío de 25 millones de pesos del gobierno de Veracruz para la campaña de Enrique Peña Nieto, recuerdo un hecho que desató un escándalo internacional, que llevó incluso a confrontar a los gobiernos de México y Costa Rica, cuando el entonces embajador José Castelazo, al pretender defender la “honra” del profesor Carlos Hank González, lanzó imputaciones temerarias a los gobernantes de ese país: los acusó de ser representantes de la oligarquía en el poder. Castelazo fue cesado y Hank González exhibido como un depredador.
En el acelerado primer año de la alternancia en Oaxaca, las altas expectativas creadas para que ésta se convirtiera en una transición democrática se han visto frustradas. Las inercias autoritarias, la antidemocrática cultura política de los distintos actores de la escena oaxaqueña, han devenido en un sui géneris bonapartismo, alentado por los otrora principales impulsores del cambio político.