Salina Cruz, Oaxaca.- Habitantes de la Agencia Municipal Boca del Río externaron su preocupación por la tala inmoderada de arbustos y árboles en 47 hectáreas cercanas a la zona de manglares de la “Laguna Superior”, por lo que exigen un mayor control ecológico en la zona natural de esta comunidad donde se construirá un centro comercial.
Huazantlán del Río, San Mateo del Mar, Oax.- La práctica de la pesca ribereña ha decaído en los últimos años en esta comunidad producto de la carencia en las técnicas de trabajo, la escasez de lluvia y la contaminación de la refinería Antonio Dovalí Jaime al Océano Pacifico, obligando a más del 60% de los pescadores a cambiar de oficio o migrar a otras poblaciones del país.
No a la privatización de la luz eléctrica, rechazo a las altas tarifas de Comisión Federal de Electricidad (CFE), una tarifa única en el pago de la luz y la eliminación del impuesto Derecho a Alumbrado Público (DAP); son las demandas principales de 20 organizaciones del Istmo de Tehuantepec, quienes integrados en el Movimiento de Resistencia Civil del Istmo Oaxaqueño, aseguraron buscan que los proyectos tecnológicos que se desarrollan en la zona, realmente beneficien a los habitantes de las comunidades.
Dos nuevos megaproyectos del gobierno federal y estatal pretenden instalarse en Oaxaca, pero han recibido el rechazo de las comunidades que serán afectadas en sus tierras, ríos y vida cotidiana. No a la hidroeléctrica Paso de la Reina, no al proyecto minero en el Valle de Ocotlán, han dicho, sin embargo las empresas y el gobierno insisten y avanzan contra la voluntad de las poblaciones.
Santa Catarina Juquila, Oaxaca. A diez años de que se situó el basurero municipal de Juquila en la finca “Guerrero”, 35 rancherías aledañas, continúan demandando que se clausure el tiradero, debido a las afectaciones ecológicas y de salud que éste les genera.
La contaminación del río, el humo de la quema de basura que llega hasta sus hogares, el mal olor, las enfermedades, son problemáticas que hicieron que las comunidades afectadas protestaran, “desde hace siete años comenzamos a organizarnos y a exigir que se clausurara el lugar”, aseguró Aurelio Cruz Cortés, habitante de la comunidad La Esperanza, ubicada a 500 metros del basurero.