Me escondo de los poetas, evito pasar frente a ellos, sólo leo sus versos, no deseo compartir el pan ni la sal con ninguno, todos son ingenuos, solitarios, falsos portadores de la palabra; y si no me equivoco, llevan la tristeza a todas partes, la tienen pegada como una costra, caminan como si arrastraran una larga cobija con la que no podrán taparse nunca. Yomero
¿Alguna vez ha visto a un perro muerto en la calle? ¿Sí?
Imagino que su primera reacción es taparse la nariz y darle la vuelta, cruzarse la calle y alejarse lo más pronto posible. Tanto el olor, la putrefacción del animal muerto y saber que se encuentra tirado en la calle ya le provocan repugnancia. Lo primero que piensa es, ¿quién lo fue a tirar allí? O, mínimo que le pongan cal para que no huela tan feo.
Para ponerle fecha de inicio a la lucha que se está dando contra Mareña Renovables diríamos que fue en julio del 2006 el día 21 exactamente, una semana después de aquel intento de desalojo de los maestros y maestras del zócalo de la ciudad de Oaxaca por órdenes del entonces URO, considerado hasta este momento el peor gobernador en la de historia Oaxaca, en las oficinas de la notaría pública N° 77 a cargo de la Lic. Aurelia Benítez Castillejos.
Ese día la empresa PRENEAL lograba en la ciudad de Juchitán de Zaragoza la firma de un contrato de usufructo de 2,000 hectáreas para un parque eólico con comuneros de Santa María del Mar.
El pasado 31 de enero el Sr. Jonathan Davis Presidente del Consejo de Administración de la empresa MAREÑA Renovables, en el marco del Congreso Internacional de Energías Renovables que se celebró en la ciudad de México, dio un ultimátum al Sr. Gabino Cué, que si no lograba desalojar a los indígenas Ikots y Binniza que impiden el paso a la empresa para que inicie con los trabajos de construcción del parque eólico en la Barra Santa Teresa se tendrán que ir a otro lugar con todos sus millones de dólares.
“-Resulta fácil ver las cosas desde aquí, meramente traídas por el recuerdo, donde no tienen parecido ninguno. Pero a mí no me cuesta ningún trabajo seguir hablándole de lo que sé, tratándose de Luvina. Allá viví. Allá dejé la vida... Fui a ese lugar con mis ilusiones cabales y volví viejo y acabado. Y ahora usted va para allá... Está bien. Me parece recordar el principio.”
Hace algunos años, en un viejo mapa de Oaxaca descubrí que en la sierra norte había un pueblo llamado Luvina. Lo primero que se me vino a la mente fue el cuento de Juan Rulfo. Y no pasó por alto, ya que siempre me quedé con la idea de conocerlo, fuera o no, el pueblo que Rulfo retrató con la lente de su cámara, y principalmente con sus palabras.
Desde hace años —mediados de los noventa, para ser un poco menos imprecisos— el proyecto eólico ha tenido varios nombres en la región del Istmo de Tehuantepec, pero sobre todo, ha tenido diferentes momentos. Hemos transitado gran parte del camino: desde la novedad que representó ayer, hasta el día de hoy en que han descubierto su verdadero rostro: la ambición inmensa por el dinero y la presión que ejercen en nuestro estado y en nuestro país hacia los poderes establecidos (verdaderos poderes fácticos) para proceder contra los pueblos que dicen no. Tanto es así, que en pleno 2013 en que creíamos haber superado en Oaxaca gobiernos autoritarios, mentirosos y corruptos, y en que creímos haber instaurado un gobierno con tintes populares, es cuando más grande se deja ver el fracaso político en nuestra entidad: la oposición es igual al PRI, porque a la oposición la conforman priístas inconformes del ayer.
En el debate a favor de la coalición de partidos opositora al PRI en las próximas elecciones locales, predomina el argumento de que los partidos por separado corren el riesgo de perder y que la única posibilidad de alcanzar posiciones de representación es a través de dicha alianza; la reflexión debe ir más allá y sustentarse en ejercicios de autocrítica sobre lo que han hecho los gobiernos estatal, municipales y los diputados que llegaron con ese respaldo.
Les pedimos dar máxima difusión a este ya que la situación de acoso que están sufriendo es grave y puede empeorar en los próximos días.
La Colonia Alvaro Obregón esta haciendo grandes esfuerzos para detener el proyecto eólico de San Dionisio del Mar. Aparte de eso, por que están manteniendo una postura de resistencia que consiste en vigilar día y noche el acceso a la barra de Santa Teresa, su vida cotidiana que depende de la pesca se esta viendo gravemente afectada, con ello su economía y su principal fuente de subsistencia.
Se va a instalar a partir del miércoles un centro de acopio de alimentos no perecederos en la Unitierra Oaxaca en la calle Azucenas 610, Colonia Reforma, C.P. 68050, Oaxaca, Mexico. Cualquier apoyo es ahora imprescindible y se agradecerá.