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Aportaciones
Efemerides
7/5/1748
Nace Olympe de Gouges (1748-1793), autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, texto por el cual fue guillotinada en Francia.
Don Sebastián Martínez Gutiérrez, originario de Llano Grande Tlahuitoltepec, comunidad de la Sierra Mixe de Oaxaca, fabrica de manera artesal cañas para instrumentos de viento. Cada nota y sonido que embellecen el viento y que tan famosa han convertido a su localidad puede oírse con la ayuda del carrizo de la región.
Cuni-Cuni es un proyecto con responsabilidad social, respaldada por 17 mujeres y hombres que ven esta iniciativa como una alternativa frente a la cruda realidad de los pueblos mixtecos, donde el tiempo secó los campos y la tierra se endureció tanto que se volvió piedra. Cuni-Cuni es la marca con la que se comercializan los guajolotes (pavos), criados por mujeres y hombres de la comunidad de Río Poblano, Coixtlahuaca, y que pertenecen al Grupo de Mujeres Productoras La Palma.
Es importante que se visibilice todo el esfuerzo que se realiza en favor de la economía solidaria, por ello aquí les prensentamos un nuevo boletín con las últimas noticias y documentos de noviembre y de nuevas actividades para próximas fechas. Este boletín como los anteriores se elabora por informaciones que llegan del propio movimiento de economía solidaria y de personas colaboradoras a título personal. La contribución de cada una/o es fundamental en la construcción de este boletín.
OAXACA EN MOVIMIENTO. RELATO DE UN TALLER DE MEDICINA “ALTERNATIVA” EN OAXACA (Parte I)
“No es medicina alternativa, tampoco tradicional”, nos corrige amablemente Tina, una de las ‘madres’ responsables de coordinar un taller de medicina ¿“naturista”? que tiene lugar en la comunidad de Tenexpan, la cual se ubica en el municipio de San Pablo Huitzo, Oaxaca (…) Nos quedamos pensando cómo era eso, pero antes de reaccionar, ella prosiguió: “Sí, es la medicina de nuestros pueblos, la más primera en estas tierras, sólo que nos han hecho creer que la ‘mera mera’ es la de los médicos; y ésta, en realidad, es reciente, importada e impuesta y, en todo caso, puede ser una alternativa a la nuestra”. Es verdad ¿Por qué no lo habíamos pensado así? –nos cuestionamos-.
Venimos de un mundo donde la esperanza y la posibilidad de vivirla son raras. Un mundo devastador, en más de un sentido, donde los hombres y las mujeres, lo mismo que la naturaleza toda, sólo tienen sentido en la medida en que sirven para crecer y fortalecer un mundo que no es de ellos y ellas, un mundo que no es nuestro. Un mundo que no es de nadie, y que sin embargo vamos con él y nos lleva a la muerte. En ese mundo, pensar, ya no digamos intentar vivir, la vida de otro modo es una locura, y en ocasiones, hasta un delito, aún y cuando no haces daño a los demás (y quizás por eso).