Quien enseña, aprende al enseñar y quien aprende enseña al aprender.

Paulo Freire

Información Alternativa de Oaxaca

Información Alternativa de Oaxaca

 

Memoria Visual

 

Descargar audios

Podcast Feed

Comentarios de Lectores-as

  • SOY DE HUITEPEC ...
    - omar julian
  • SOY DE HUITEPEC ...
    - GORGE JULIAN
  • SAOY DE HUITEPEC ...
    - GORGE JULIAN
  • SAOY DE HUITEPEC ...
    - GORGE JULIAN
  • Q TAL MIS AMIGOS DE ESTA ESTACION DE RADIO ESPERO ... ...
    - filo cruz

Cartón de Brunof

Escucha en línea

Aportaciones

Las caracolas

Efemerides

14/2/1988
Muere Nora Astorga, líder sandinista (1947-1988).

Enlaces

INSO

Mal de Ojo

Activistas de Protección Animal

De Igual a Igual

Advertencia Lírica

 

Occam's Razor

Free Software Foundation

Tomar el cielo por asalto PDF Imprimir E-mail
Espacio Literario - Espacio Literario
Escrito por Abraham A. Rasgado González   
Domingo, 11 de Abril de 2010 22:30

“Este poeta delicado
Querría ser aquel comandante
Que querría ser aquel filósofo
Que querría ser aquel dirigente
Que guarda en una gaveta con llave
Los versos que escribe de noche.”
Roberto Fernández Retamar


Esta historia es de cuando intentamos tomar el cielo por asalto y dios nos corrió a balazos. Cargamos nuestras mochilas con tantos rezos y oraciones, algún que otro cancionero y dos o tres cuerdas de repuesto… pero sucedió que el teléfono rojo estaba descompuesto.

Iniciamos  caminando  fuerte  por  los  rumbos  del  Sur. Muchos  libros  habían  ya  recorrido nuestras miradas, cuando nos encontramos por el camino los asaltantes que decidimos ser. Es cierto, es un delito embestir la zona sagrada, el jardín del edén, que da todo a los pocos elegidos. Y nosotros, no-elegidos, quisimos democratizar el cielo, dándole tragos de nubes a los que en ese día sólo hambre tenían y saciaban su sed con fuego. Llegó el tiempo-ahora…

A  diario  aprendimos  el  camino  al  cielo,  eran  muchos  mapas  con  tantas  rutas,  pero decidimos  hacer  un  nuevo  camino,  que  en  los  mapas  sagrados  no  existía  antes:  lo construimos con tanta fe, que pensamos que el cielo ya era nuestro.

Hablamos  bonito  y  despacio,  como  ordena  el manual,  a  otros  que  lloraban  como  antes lloramos nosotros o que sufrían como sufrieron los nuestros. ¡Tanta gente que nos mostró nuevos caminos! Hablamos, oímos, sobre todo  lo segundo. Anegados del sudor de diario, quemados  tanto  por  tanto  sol,  aparecieron  ríos,  tlacuaches,  árboles  y  cuevas. Cuando  la luna trepaba el cielo, desenvainábamos la guitarra, la pluma y el papel. Allí escribíamos todo lo que llorábamos: amores  lejanos, añoranzas de la casa, un desamor cercano, tantas calles que hoy ya no caminamos  (pues ahora abrimos veredas en  las  sendas perdidas) y dos o  tres canciones que ahora sólo son reminiscencia.

Cuando llegamos a un río, como siempre, dios sabía de nuestros planes, y mandó a algunos de sus ángeles. Dios es un panóptico perfecto, y nos avisó con alguna descarga de plomo su mirada. Como pudimos (no sin perder algunos libros y guitarra en la huida), nos pusimos a salvo no de su mirada, pero sí de sus estruendos.

Llegó  también  con  prisa  la  tristeza. Viajamos más  ligero,  pero  ahora  un poco doloridos. Decidimos caminar cada quien por nuestros rumbos: unos siguieron dando clases, otros se fueron a  la fábrica, yo anduve vagando hasta que  los  libros me apresaron, quise ser aquel filósofo, aquel comandante, aquel poeta…

Hoy  los he vuelto a ver, nos encontramos vivos, nos pusimos a reconocernos: volvimos a nuestro  ahora  viejo  camino,  casi Real;  sigue  habiendo  llanto,  sigue  el  sufrimiento  de  los nuestros… Que dios nos perdone…

 

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

 
Joomla 1.5 Templates by Joomlashack