|
Si acaso fallezco me llevas al centro Allá San Jerónimo me dará consuelo Y quiero una misa de cuerpo presente El agua bendita en un jicalpextle En vez de dos cirios me alumbren tus ojos Para que me quiera hasta San Jerónimo… Luis Martínez Hinojosa
Esto es sólo una nota que tal vez algunos lean, no pretende ser un artículo ni un ensayo ni un escrito científico. Sólo aspira a ser lo que muestre con letras que el Istmo de Tehuantepec está de luto, y está derramando lágrimas porque uno de sus hijos grandes se ha ido.
Don Luis Martínez Hinojosa, el Peregrino Istmeño, nos ha dejado solitos. Nos ha dicho que pues ni modos, no para siempre aquí en la Tierra, sólo un momento aquí…
Don Luis, a quien tuve la fortuna de ver y escuchar en un escenario, hoy es recordado, porque si ayer era amado por los pueblos del Istmo, hoy ha comenzado la leyenda de un gran cantor que se nos ha ido.
Se nos fue el cantor, y se ha ido el gran compositor, el gran conversador, el gran conocedor de su amado Ixtepec, de su siempre querido Istmo de Tehuantepec. Peregrinando con su música. Él fue profeta en su tierra.
Porque le cantó a nuestro pueblo, a nuestro Tehuantepec, a nuestro Gui’sii… a nuestros barrios tehuanos, “barrios que vieron nacer el origen de mi raza, barrios de Tehuantepec, barrios que saben cantar y que nunca olvidaré”. Amó a nuestra tierra y cómo no ser querido y admirado por nosotros los tehuanos. Eso nunca debemos olvidarlo, y eso nunca lo olvidaremos, aunque sea lo último que hagamos, porque debemos estar orgullosos de que un grande como don Luis, nos quiso y nos cantó como pueblo.
Porque don Luis tuvo el alma de grande, del tamaño de ese imponente poema que le dio al Guiengola, con el que lo ubicó en el mapa poético; tremendo poema que estremece el alma de los tehuanos, de los istmeños, poema que hace lo imposible, decirle al mundo bellamente que aquí estamos, el Guiengola, el hijo olvidado, es también como los hijos mayores; don Luis le dice a nuestro país: recuerda, México, aquí estamos los zapotecas; no olvidamos, no nos olvides; por eso hoy vengo a decirle a los tehuanos, no olvidemos a don Luis Martínez Hinojosa, porque si Tehuantepec y el Istmo son Chu Rasgado, Máximo Ramón Ortiz y Carlos Iribarren Sierra, Tehuantepec y el Istmo es también don Luis Martínez Hinojosa.
Porque, sepa usted don Luis, que aquí se queda en el corazón de este humilde pueblo, que lo quiere y lo recordará por siempre. Usted, don Luis, piensa que ya de aquí se ha ido, pero no, usted se ha quedado atrapado en sus canciones, su alma se queda con nosotros, porque sabemos amar a las almas buenas y grandes como la de usted. Sí, don Luis: Con música diremos nuestro llanto… Guigu Bicu Ixtepec!
|
Comentarios
Gracias pro bigu Bicu
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.