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Los intelectuales (pro) coceístas y sus falsedades PDF Imprimir E-mail
Sociedad
Escrito por Abraham A. Rasgado González   
Domingo, 14 de Febrero de 2010 16:10

 

“No se admire ni se escandalice nadie, por lo tanto, que conteste apasionadamente a los historiadores profesionales y a los detractores de mi pueblo, que la pasión no está reñida con la razón y mientras más razones se tienen más pasión se ponen en su defensa.”1


¿Cuál es la ética de los investigadores? ¿Cuál es la ética de los creadores literarios? ¿La tienen? Valiente investigación realizan quienes confían en los decires y sentires de los que hacen las veces de “informantes” y los investigadores dicen sí sin cuestionar. Creo que se deben pasar a examen todos los informes de las personas que han hablado sobre lo que el investigador está indagando. Decía Borges que se debe conocer un poco la ciudad a visitar (un poco de su literatura, un poco de su historia, por lo menos), o si no se terminará de shoping en el centro.

Así ha sucedido a algunas personas, intelectuales, que han visitado el Istmo de Tehuantepec invitados por algunos humanistas istmeños. Hace algún tiempo leí un artículo en el diario La Jornada intitulado “La COCEI”, el cual firmaba doña Elena Poniatowska (03/06/2007 y 04/06/2007), y ahora trataré de señalar algunas particularidades sobre ese artículo que fue publicado en dos entregas en el dicho diario capitalino.


Dice doña Elena refiriéndose a los años mozos de la Coalición Obrera, Campesina, Estudiantil del Istmo (COCEI) a principios de los años ochenta:

La COCEI demostró que era capaz de movilizar a más de 10 mil personas y de quitar, si así lo decidía, al entonces gobernador del estado, como antes los juchitecos derrotaron a los franceses en Tehuantepec, en 1866.

Estos hechos a los que hace referencia la “lopezobradorista ilustrada” son basados en un discurso histórico que sólo un pueblo ha construido sobre él mismo. Fueron “defensores” de la patria, dicen ellos y nadie más que ellos, en detrimento de otros pueblos istmeños. Si ellos son, los otros son en menor medida. Y esta escritora compra la idea. E intuyo que doña Elena sólo basa sus dichos en los dichos de otras personas. Lo malo es que no informa sobre ello.

Más adelante, Poniatowska da alguna recomendación a los no-ilustrados:

El hecho de que triunfara la izquierda por primera vez desde la Revolución Mexicana atemorizó a muchos. Habría que leer a dos grandes observadores: Howard B. Campbell y Jeffrey Rubin, de la Universidad de Harvard.

Hagámosle caso a esta gran intelectual orgánica. Leamos lo que Howard Campbell escribe sobre la COCEI:

Los prominentes juchitecos que pelearon en el “lado reaccionario de la historia” son omitidos de los discursos de la COCEI. Por ejemplo, un general juchiteco (Juvencio Robles) quien arrasó Morelos en persecución de Zapata y otro general (Rosalino Martínez) que cometió la masacre de los trabajadores en Río Blanco —uno de los incidentes que prendieron la mecha a la revolución mexicana— no son mencionados ni reconocidos.

[…] el Istmo zapoteco no ha podido establecer la “República étnica” autónoma prevista en la ideología coceísta. En lugar de esto, la COCEI ha podido usar el arraigo de sus militantes combinados con el apoyo y la publicidad provista por los grupos urbanos de izquierda e intelectuales para extraer concesiones políticas del Estado.
2

La escritora de origen polaco no toma en cuenta tales cosas que Campbell menciona en su artículo: que la COCEI ha construido una imagen de ella misma que sólo a la Coalición conviene. Es decir, que se idealizan a ellos mismos como los izquierdistas puros, pues, según el autor estadunidense trascrito, no reconocen a los juchitecos que han peleado del “lado reaccionario de la historia”, esto es, del lado gobiernista. Han construido no sólo una imagen sobre ellos mismos, sino que han erigido una historia a modo, que conviene a su discurso, en la cual ellos son los buenos de esa historia, y de la opresión a los otros pueblos no se habla. Menciona a Juvencio Robles. Sobre este oscuro personaje juchiteco poco se sabe.

[Excurso: Veamos este caso.
Juvencio Robles fue un general juchiteco que sirvió a Victoriano Huerta, el que traicionó y asesinó a Francisco I. Madero. Huerta envió a Juvencio Robles a Morelos, pues de este general originario de Juchitán de Zaragoza, Huerta “[…] recordaba cómo había combatido anteriormente a los rebeldes [entiéndase zapatistas] ‘con mano de hierro y desdeñando femeniles contemplaciones’”.3

Y el juchiteco decretó que:

Pueblos sospechosos de ser “nidos de bandidos” serían quemados y arrasados; y a todo aquel que se sorprendiera en el campo sin un salvoconducto se le haría un juicio sumarísimo y se le ejecutaría.4

Además de que obligó al Congreso local a que lo nombraran gobernador interino del estado. Los hacendados de Morelos habían pedido a Huerta que pacificara al estado, y por eso Huerta mandó a Robles. Pero, al ver los salvajismos del juchiteco, los mismos hacendados pidieron que Juvencio fuera enviado a otra zona y enviasen a un “jefe menos incendiario.”5
A este militar istmeño se lo recuerda (triste recuerdo) en dos corridos que se registran en el libro de Womack Jr.:

Dios te bendiga, Juvencio Robles,
tanta barbarie, tanta maldad,
tanta ignominia, tantos horrores,
que has cometido en nuestra entidad.6

Asimismo, se consigna otro corrido, que hace mención de los bandos enfrentados, por un lado, los huertistas (con Robles en la lista) y el sector de los revolucionarios zapatistas:

Adiós, Cartón, y Juvencio Robles,
adiós Rasgado,7 bravo adalid,
llévenle a Huerta sus batallones
y su estrategia tan infeliz
díganle que ya no hay poblaciones
ni bandoleros que perseguir,
sólo Zapata y sus escuadrones
siempre dispuestos a combatir.8

Este general juchiteco arrasó Morelos para exterminar, asesinar, zapatistas. Un genocida no reconocido ni exaltado en los discursos de la COCEI. Apenas mencionado en algún libro de recopilación poético-musical, como pidiendo disculpas.9 Fin del excurso.]

La segunda cuestión que Howard Campbell menciona en su artículo y que no es considerada por Poniatowska es que la Nomenklatura coceísta, ha obtenido prebendas, privilegios no sólo políticos, sino hasta económicos con la lucha de la COCEI. Dirigentes que han traicionado la lucha que los hizo asombrar al mundo. Lo interesante es cómo, a pesar de estos hechos indignos de cualquier ser humano (la traición es condenable en cualquier campo de la vida humana, ya no digamos en el campo político), los intelectuales como Poniatowska, nos quieren seguir vendiendo la lucha de la COCEI como una lucha de un verdadero grupo de izquierda. Nada más alejado de la realidad. La COCEI ha traicionado no sólo a sus muertos, también a las luchas que dijo acompañar.

Un orador adherente a la Sexta declaración de la selva Lacandona había preguntado antes a la multitud en la plaza central: “Paisanos, ¿quiénes son ahora los más ricos, sino esos que aseguraron defendernos y representarnos en la Cocei y el PRD? Y si no es verdad, paisanos, escúpanme en la cara”.10

Nadie lo desmintió.
Señala el padre Obispo Arturo Lona Reyes:

“La COCEI me desencantó. Estoy triste y desilusionado porque por ellos, por seguir su movimiento popular, caí en desgracia y sufrí la persecución de Girolamo Prigione y de Manuel Bartlett”, dijo refiriéndose al ex nuncio papal y al ex secretario de Gobernación, respectivamente.11

¿A cuántos más no habrán desilusionado así? Se ve que a Elena Poniatowska todavía no.
Luego, doña Elena, en un arranque de juchitecofilia, lanza la siguiente afirmación, por demás desafortunada:

La película de Sergei Eisenstein, las fotos de Henri Cartier-Bresson, los libros de Pierre [sic] Brasseur12 y Miguel Covarrubias, y la foto de El obrero asesinado de Manuel Alvarez [sic] Bravo internacionalizaron a Juchitán.

Por supuesto que Sergei Eisenstein realizó la película ¡Qué viva México!, pero en ella retrata no a Juchitán, sino al pueblo vecino de Tehuantepec. Error de los informantes de doña Elena. Charles Brasseur tampoco retrata a Juchitán, sino a Tehuantepec. La señora Poniatowska ¿se habrá tomado la molestia de leer el libro o sólo escribió lo que le dijeron que escribiera sus informantes (que, al parecer, es Víctor de la Cruz)? Sólo le faltó decir que Frida y Diego vivieron en Juchitán…

Dice además la colaboradora de La Jornada y autora del libro Nada, nadie… Las voces del temblor:

Me fascinaron las dunas naturales de Playa Cangrejo, y al abandonar Juchitán pensé que había perdido al paraíso terrenal.

Ingenuo de mí, pues pensaba que Playa Cangrejo aún seguía en territorio de Tehuantepec, no sabía que ya lo habían remolcado a territorios juchitecos. Doña Elena se ve que no sabe qué aguas la bañan.


Después de hacer un pequeño y escueto análisis de la corrupción de la COCEI, doña Elena hace una premonición y dice:

Sin embargo, a Juchitán puede salvarlo su cultura, muy por encima de los totopitos Barcel y los videos made in China, los discos de piratería y los videojuegos que ahora pululan en el mercado.

Sí, Juchitán ha formado muchos artistas, que se fraguaron en la lucha social en los años setentas y ochentas, al lado del pueblo. Veamos lo que hacen ahora. Todos sabemos del conflicto social que tuvo su punto más álgido en el año 2006 en Oaxaca. Juchitán, izquierdista, arropó a Ulises Ruíz Ortiz. Sus artistas, también. Conozcamos cómo ayudaron a Ulises con su festival Humánitas, para mostrar al mundo que él era un buen gobernante y que Oaxaca quiere que se reelija:

Lázaro Cárdenas B. y el PRD-COCEI colaboran con URO
Entre los participantes estuvieron Víctor de la Cruz, Hebert Rasgado, Feliciano Marín y Tlalok Guerrero, fundadores de la COCEI (hoy parte del PRD); Guajiro y Gustavo López, ex regidores de la COCEI y el pintor Francisco Toledo, que participó con una escenografía. También el maestro Víctor Raúl Martínez, que pasa por ideólogo del magisterio, y Víctor Terán, que llegó a escribir, el año pasado, contra la intención del PRD-COCEI de llevar a URO a Juchitán a declararla “tres veces heroica”.13

¡Qué heroísmo! Fieles a las convicciones que los formaron, hoy se declaran colaboradores de Ulises Ruiz (no olvidemos al político Héctor Sánchez López, antes luchador social de la COCEI, hoy es la mano izquierda de URO).


Tal vez esa cultura salvará a Juchitán, o a los “artistas” juchitecos de la pobreza, recibiendo los jugosos apoyos del gobierno del estado. Tal vez esa es la salvación a la que se refiere doña Poniatowska.


Así, este artículo ha difundido inexactitudes, desviaciones, mentiras que esta señora ha escrito sin ningún cuidado. En sus libros, ¿cuántas cosas parecidas habrá escrito no sólo sobre el Istmo de Tehuantepec, sino sobre cuestiones más generales? Por ejemplo, en el capítulo “Juchitán de las mujeres”, de su libro Luz y luna, las lunitas, ha dicho una mentira que algunos paisanos quieren convertir en verdad: “‘La Sandunga’ es el himno de Tehuantepec al igual que ‘La Llorona’ es de Juchitán”.14 Y esto mismo repite absurdamente un “investigador” llamado Robert Garfias, el cual escribe sin ningún pudor: “La famosa Sandunga es la canción de la ciudad de Tehuantepec, mientras que La Llorona es la canción de Juchitán”.15 Y cabe aquí la aclaración a este desacierto (y a otros que contiene ese artículo), puesto que en el libro Maderas del Istmo no se hace ninguna aclaración al respecto por parte del anotador, el profesor Mario Mecott, y creo necesario tener que hacerlo, para que no quepan ambigüedades de ninguna especie: La Llorona, La Sandunga, y otros muchos sones más, son sones tehuanos; y no repitiéndolas mil veces por interpósitas personas esas falsedades se convertirán en realidad. Lo mismo vale para el antropólogo Miguel Covarrubias, quien asevera categóricamente que “La Sandunga, canción regional que casi ha llegado a convertirse en el himno de Tehuantepec y La Llorona, canción de Juchitán que refleja una gran melancolía”.16 ¿Creen que por haber sido escritas esas mentiras por personas importantes de la cultura mexicana se convertirán en verdad? Nada de eso. La mentira es mentira aun en la pluma de los más consagrados escritores, y la verdad lo seguirá siendo aun en la más humilde de las plumas o las lenguas. No se confundan, la verdad siempre florecerá.


Más adelante, en su libro Luz y luna…, Poniatowska hace referencia al famoso cuento de Andrés Henestrosa en el cual maldice a los que vivimos en tierras bondadosas, me refiero a su cuento “Fundación de Juchitán”,17 la cual, Poniatowka toma como prueba de superioridad de la raza juchiteca. Deberíamos seguir indagando todas las falsedades que se han escrito por manos de terceros sobre el Istmo de Tehuantepec. Es una ardua tarea que espero emprendamos con más rigor.


Esta escritora, observo, escribe lo que sus amigos le dictan sin importarle en ningún momento la veracidad de esos dictados. Sin importarle las mentiras, las falacias que ostenta con su pluma, no importando que esa pluma mienta y haga daño a terceros. Doña Elena, noto, no tiene mucha idea del contexto sociocultural del Istmo sobre el cual escribe, y no sé por qué lo hace, o sólo transcribe lo que le dicen, pues tiene prisa en irse de shoping al centro de Juchitán.

___________________________

1 Víctor de la Cruz, La rebelión de Che Gorio Melendre, Juchitán, México, Publicaciones del H. Ayuntamiento Popular de Juchitán, 1983, p. 5.
2 Howard Campbell, “Juchitán: la política de revitalización cultural en una comunidad zapoteca del Istmo”, en Guchachi’ reza (iguana rajada), cuarta época, núm. 33, mayo-junio, 1992, pp. 22-32.
3 John Womack Jr., Zapata y la revolución mexicana, trad. Francisco González Aramburu, D. F., México, Siglo XXI, 2008, p. 159.
4 Womack, Ibíd., p. 164.
5 Womack, Ibíd., p. 166.
6 Womack, Ibíd., p. 165.
7 Sospecho que también es juchiteco. Su nombre es Alberto T. Rasgado.
8 Womack, Ibíd., p. 167
9 Víctor de la Cruz (estudio introductorio y selección), Guie’ sti’ diidxazá. La flor de la palabra, D. F., México, UNAM/CIESAS, 1999, p. 34.
10 Hermann Bellinghausen, “Los tres principales candidatos avalan un plan que destruirá el Istmo: Marcos” en La Jornada:
http://www.jornada.unam.mx/2006/02/08/index.php?section=politica&article=020n1pol, consultada el 07 de febrero de 2010.
11 Alberto López Morales, “Se derrumba poderío de COCEI en Oaxaca”, en El Universal, http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=54576&tabla=estados, consultada el 08 de febrero de 2010.
12 Elena Poniatowska confunde a Charles Brasseur con un actor llamado Pierre. ¡Qué informada!
13http://www.movimientoalsocialismo.com.mx/archivos/revista/ocho/lac.htm, consultada el 08 de febrero de 2010.
14 Elena Poniatowska, “Juchitán de las mujeres”, en Luz y luna, las lunitas, México, Era, 2007, p. 78.
15 Robert Garfias, “Música de marimba en Tehuantepec”, en Mario Mecott Francisco (presentación y notas), Maderas del Istmo. Testimonios orales y escritos de la historia de la marimba en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, México, Fondo Regional Zona Centro/Gob. edo. Oax./ Conaculta, 2007, p.128.
16 Miguel Covarrubias, El sur de México, México, INI, 1980, p. 384.
17 Andrés Henestrosa, “Fundación de Juchitán”, en Los hombres que dispersó la danza, México, Edición conmemorativa de los 50 años de su publicación y de las bodas de oro literarias de su autor, 1979, pp. 59-60.

 

 

Comentarios  

 
0 #8 11-01-2011 11:36
si el congreso hiciera juicio politico a los dirigentes COCEITAS para investigar su enrequecimiento que han obtenido a base del chantaje y soborno al gobierno? cuantas empresas se han ido de juchitan?COCA COLA,PEPSI COLA,EL INGENIO AZUCARERO,TIEND A SEARS,FABRICA DE CAL Y 2 TIENDAS DEPARTAMENTALES COMO LA CASA DEL PUEBLO Y BARBAS por citar algunos,por que creen que se va a desviar la carretera de juchitan al igual que las vias del tren?El istmo vive del atraso gracias a estos lideres coceitas por que van muchos profesionistas tecos a buscarse la vida a otra perte?gracias a los coceistas que piensan que robar terreno a la gente trabajadora y pavimentar calles eso es progreso
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0 #7 23-10-2010 00:42
Que no es la historia pues la que juzga?, no es la historia la que te ubica en el lugar que se ha ganado?, por que entonces "desdibujar"y juzgar la historia que tu mismo estas creando,
Y la historia de tehuantepec, será que ya está más que “desdibujado”?
los argumentos que puedo dar son las causas por las cuales los juchitecos e istmeños han peleado y que su vida han ofrendado, por heredar a sus descendientes una vida justa y equitativa, con la ideología de la verdad en la conciencia, una historia que se va escribiendo con valor y que se va tiñendo de rojo por la sangre derramada, yo creo que ni Howard B. Campbell y Jeffrey Rubin, Brasseur y tu mismo juntos puedan escribir, mucho menos entender, no puedes juzgar lo que no has vivido, por que ustedes siempre han estado en el “lado reaccionario de la historia” que cómodo es pasar horas y hrs. Leyendo libros y periódicos y “desdibujar ” la historia detrás de tu escritorio, pensando que con esto tienen los argumentos. No solo busquen en libros o publicaciones ya sea de autores locales, nacionales o extranjeros, o por tu presencia a foros bien pagados por el mismo gobierno (a lo que se le llama movimiento vendido) busquen en su conciencia.
“la traición es condenable en cualquier campo de la vida humana, ya no digamos en el campo político ” ahora también en internet…?
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0 #6 23-10-2010 00:32
Que no es la historia pues la que juzga?, no es la historia la que te ubica en el lugar que se ha ganado?, por que entonces "desdibujar"y juzgar la historia que tu mismo estas creando,
Y la historia de tehuantepec, será que ya está más que “desdibujado”?
los argumentos que puedo dar son las causas por las cuales los juchitecos e istmeños han peleado y que su vida han ofrendado, por heredar a sus descendientes una vida justa y equitativa, con la ideología de la verdad en la conciencia, una historia que se va escribiendo con valor y que se va tiñendo de rojo por la sangre derramada, yo creo que ni Howard B. Campbell y Jeffrey Rubin, Brasseur y tu mismo juntos puedan escribir, mucho menos entender, no puedes juzgar lo que no has vivido, por que ustedes siempre han estado en el “lado reaccionario de la historia” que cómodo es pasar horas y hrs. Leyendo libros y periódicos y “desdibujar ” la historia detrás de tu escritorio, pensando que con esto tienen los argumentos. No solo busquen en libros o publicaciones ya sea de autores locales, nacionales o extranjeros, o por tu presencia a foros bien pagados por el mismo gobierno (a lo que se le llama movimiento vendido) busquen en su conciencia.
“la traición es condenable en cualquier campo de la vida humana, ya no digamos en el campo político ” ahora también en internet…?
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0 #5 23-10-2010 00:27
Que no es la historia pues la que juzga?, no es la historia la que te ubica en el lugar que se ha ganado?, por que entonces "desdibujar"y juzgar la historia que tu mismo estas creando,
Y la historia de tehuantepec, será que ya está más que “desdibujado”?
los argumentos que puedo dar son las causas por las cuales los juchitecos e istmeños han peleado y que su vida han ofrendado, por heredar a sus descendientes una vida justa y equitativa, con la ideología de la verdad en la conciencia, una historia que se va escribiendo con valor y que se va tiñendo de rojo por la sangre derramada, yo creo que ni Howard B. Campbell y Jeffrey Rubin, Brasseur y tu mismo juntos puedan escribir, mucho menos entender, no puedes juzgar lo que no has vivido, por que ustedes siempre han estado en el “lado reaccionario de la historia” que cómodo es pasar horas y hrs. Leyendo libros y periódicos y “desdibujar ” la historia detrás de tu escritorio, pensando que con esto tienen los argumentos. No solo busquen en libros o publicaciones ya sea de autores locales, nacionales o extranjeros, o por tu presencia a foros bien pagados por el mismo gobierno (a lo que se le llama movimiento vendido) busquen en su conciencia.
“la traición es condenable en cualquier campo de la vida humana, ya no digamos en el campo político ” ahora también en internet…?
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0 #4 02-10-2010 14:51
Sòlo los carentes de argumentos insultan y agreden en temas que ni por asomo han tratado con un mìnimo rigor.
El sr. Antonio es lo ùnico que hace para tratar de negar lo obvio. Ya que èste es un artìculo que por su contenido causa escozor y malestar. El autor del mismo ha sabido documentarse y sin insultos ni rencor, va desdibujando la "historia" que ellos han escrito.
Y como dicen por ahì: la historia los juzgarà y pondrà a cada quien en su lugar. Ni màs ni menos.
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0 #3 30-09-2010 16:23
Considero desafortunado el comentario de mi paisano Luis Antonio quien no da sus apellidos. El artículo de Abrahan A. Rasgado Gonzalez, esta bien fundamentado desde el momento que proporciona las fuentes sobre los que basa su artículo y justifica sus comentarios y Luis Antonio descalifica e insulta sin aportar nada a la discusión y al debate, sin animo de que a la luz de la razón iluminar la verdad histórica y validar sus razonamientos que en este caso no los aporta. Siento mucho el ¿argumento? de este pobre comentario. con Respeto: Orgullosamente Tehuano
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-1 #2 28-09-2010 11:45
No habia leido antes este articulo, soy juchiteco orgullosamente, y lo unico que veo en este articulo es la envidia que le corroe el alma a este pobre tehuano traidor, que ya no sabe como quitarse ese peso de encima, por que creer en tus palabras y no en las de investigadores reconocidos, por que hablas de escribir y decir solo lo que combiene si lo mismo estas haciendo tu, por que no hablas de las traiciones que por tradicion han colocado a tehuantepec como un pueblo traidor, y mario mecot tambien es traidor desde que se fue a tehuantepec, juchitan es un pueblo progresista y revolucionario, cada pueblo busca simpre progresar solo que unos tienen mas valor e inteligencia para lograrlo que otros. El unico pueblo que le dio la espalda a la patria en el istmo es tehuantepec, todos los demas pueblos hermanos se unieron a juchitan, que lleva en alto el nombre del istmo, su cultura, su fuerza, sus sones como la llorona que si es de juchitan como muchos sones mas,¡MUERA LOS TEHUANOS TRAIDORES! ¡VIVA JUCHITAN LIBRE! ¡VIVA JUCHITAN REVOLUCIONARIO! ¡VIVA SAN VICENTE FERRER!..
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+1 #1 15-02-2010 16:40
El autor del artìculo tiene sobradas razones para decir lo qiue afirma.
Ojalà y este trabajo llegue hasta la sra. Poniatowska para que se entere de alguna que otra falsedad de su trabajo.
Y la COCEI pues simplemente es lo que dice el artìculo.
Que pena!
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