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En una pequeña o gran ciudad o pueblo, un gran teatro es el signo visible de cultura. Sir Laurence Olivier
Hace algún tiempo, escribí una nota sobre el estreno de la más reciente obra de teatro de Marco A. Pétriz y del Grupo Teatral Tehuantepec, Fatalidad, en donde indicaba algunas generalidades sobre la misma. La obra, profesional en todos los aspectos, ha andado y está haciendo camino para el arte tehuano.
No voy a repetir lo que antes he escrito y opinado sobre Fatalidad, que es excelente. Vamos a ver lo que Tehuantepec ha producido y lo que México opina sobre ello.
Una de las mejores críticas de teatro de México, Olga Harmony, que escribe en La Jornada, comentó sobre Fatalidad el pasado jueves 10 de diciembre:
El Grupo Teatral Tehuantepec dirigido por Marco A. Petriz mostró su más reciente escenificación, Fatalidad, con la que refrenda la excelencia de sus participantes […]. Desde hace algún tiempo Petriz escribe y escenifica sus textos como un reclamo contra la violencia que se ejerce contra las mujeres desde diferentes perspectivas y Fatalidad se inscribe en esa línea. En una casona de Quilá, lejana de Culiacán y parecida a la que el colectivo posee en su sede, con el público cercano a los actores como acostumbra el grupo, se desarrolla una historia que no rehúye al melodrama, pero cuya dosificación dramática y escénica le dan gran relieve. El autor y director inicia con una escena de crimen en la calle, ante la casona que será escenario, los espectadores entramos y vemos a la excelente actriz que es Gabriela Martínez en su rol de Natalia, cortar y coser un traje que será para la boda de Octavio encarnado por el actor invitado Antonio López Torres y, cuando éste llega veremos en retrospectiva la trampa que se le ha tendido, con diálogos entreverados de pausas y caricias en un lento desarrollo que va creciendo en ritmo e intensidad hasta el final que es el principio, con la doble de Natalia (Mayté Genis Milán) y el juego de los dos vestidos de boda. Completa el reparto Janette Gallegos como Remedios y los diseñadores Jorge Lemus en escenografía e iluminación y Sergio Ruiz en vestuario y utilería apoyan ésta, una de las mejores escenificaciones de la Muestra.
El diario Milenio, editado en la Ciudad de México, publicó la nota de Jaime Chabaud Magnus, en la cual escribió el pasado 20 de noviembre:
Fatalidad de uno de los talentos más rigurosos de nuestro teatro nacional: Marco Petriz quien, desde su trinchera en Tehuantepec, Oaxaca, nos entrega una puesta en escena espléndida que hinca los dientes en la construcción profunda de la actoralidad.
Son sólo dos pequeñas muestras de lo que los críticos a nivel nacional opinan sobre la puesta en escena creada en Tehuantepec. Son sólo dos comentarios sobre el arte tehuano. Tehuantepec debe saber lo que sus hijos están haciendo, están realizando, llevando el nombre de nuestro pueblo muy arriba. Es un honor compartir las noches estrelladas, el cielo tehuano con estos grandes artistas que nos llenan de mucha alegría y gozo nuestros corazones.
Largos aplausos despidieron de escena al Grupo Teatral Tehuantepec en Sinaloa. ¿No es para sentirnos orgullosos? ¿No es para motivarnos a seguir un intento que bien vale la pena: producir arte? Escribo esto para felicitar a Marco Pétriz y a su Grupo Teatral Tehuantepec. Para decirle a nuestro pueblo que aún tenemos mucho que darle a México y el mundo. Que nuestro fuego es eterno, y que sabremos llevar a Tehuantepec adonde se merece: hasta lo más alto. Tehuantepec: vamos a ver teatro de altura.
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