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Escrito por Deisy Medel
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Miércoles, 07 de Julio de 2010 22:21 |
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En 2006 la editorial Twin Palms publicó el trabajo fotográfico de Chris Shaw, quien se pasó diez años trabajando en diversos hoteles de London, fotografiando, por supuesto. Pero le pagaban por ser portero nocturno.
Las imágenes de Shaw se manifiestan como una interesante documentación de lo que pasa en todos y cada uno de los rincones de un hotel durante la noche. La vida en estos horarios no suele parecerse mucho a la que percibimos cuando la luz natural de sol nos ilumina. Aquí sólo hay fotos y lámparas incandescentes. Gente que entra y sale, que hace de un hotel su guarida por una o dos noches. Putas que salen al lobby en busca del amante que recién las ha poseído. Borrachos caminando desnudos por los pasillos sin preocuparse quién lo observa.
Robos, pleitos, desvelos, sueños, inconsciencias. El fotógrafo se vuelve espía, protagonista y cómplice.
Las fotografías nos muestran en su textura y apariencia la crudeza y realismo que el de la imagen en sí. Son fotos desenfocadas, con el grano reventado, sobreexpuestas o con muy poca luz, sin ninguna preocupación por la composición. Con anotaciones directamente sobre la impresión, maltratadas, etc.
Y eso al final es lo que las hace tan entrañables.
"En mi experiencia el cielo y el infierno están aquí en la tierra, y uno se puede quedar en cualquiera de los dos" Chris Shaw.







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