El Día Internacional de la Lengua Materna se conmemora el 21 de febrero por acuerdo de la UNESCO, y se celebra desde el año 2000. La lengua es importantísima para comprender nuestra cultura. La lengua contiene toda nuestra cosmovisión, la manera como entendemos el mundo, como vemos la vida, como vemos a Dios, al bien, al mal, al universo, al cosmos o al caos, al saber; la lengua contiene toda esta información cultural de nuestros pueblos.
Y el cine es verdad 24 veces por segundo” Jean Luc Godard
Somos una muerte colectiva. Somos un pueblo que sufre la muerte a diario, de las mil maneras posibles, y los desechos no son puestos en su lugar, sólo son tirados, si bien nos va, en el traspatio… No merecemos morir dignamente, no merecemos ni la atención de los que están obligados a reparar nuestras muertes. Merecemos el desprecio, el abandono, la burla, el escarnio, las balas, lo peor. Todo eso valemos por ser pobres, latinos, indios, feos, “improductivos”. Mujeres… Porque en México ser mujer es el colmo de los males.
El amanecer, el bello y nostálgico amanecer. Primero fueron los mensajeros en las culturas mesoamericanas, los que recorrían largos kilómetros para entregar el aviso. El uso del caracol como forma sonora, sinfonía de notas que llegaban al oído. Y llegaron los conquistadores españoles, la escoria, asesinos, violadores que con la espada y la cruz se impusieron en “La Visión de los Vencidos”. Sobre nuestros templos construyeron los suyos, nos impusieron a sus dioses, los nuestros eran múltiples ejemplo Quetzalcoatl, Tlaloc, “Dios de la Lluvia”. En territorio mixe, el Rey Condoy, que dicen los más abuelos que nació de un huevo de serpiente en fin.
Dice don Antonio Santos que esta palabra comprende a las dos figuras de barro con el que las niñas y los niños zapotecos se divertían, o sea, es el género, que abarca a las dos especies. Es decir, eran lo juguetes comunes y tradicionales que los padres regalaban a sus hijos en la época en que no existían los muñecos sofisticados de ahora, los videojuegos ultramodernos.
En el número uno de Ciudad Principal, al definirse la política editorial de la revista, se consideró entre sus premisas la intención de hablar sobre la política sin por ello considerar al que escribe adscrito a algún partido político (es decir, la revista no tiene por qué politizarse). No sé si alguno de los compañeros que forma parte del Colectivo Aquí estamos!, o de los que participan o han participado en Guique Guidxi, sea militante de estos institutos; yo, no. Y creo que ellos tampoco.