Hace varios años leía una frase que decía; el hombre a diferencia de las reses tiene la libertad de elegir quien será su verdugo. Esto aplica en este momento y en esta situación con el proceso electoral federal que salvo sea de paso se está llevando a la cañería una gran valiosa cantidad de recursos económicos que bien podrían servir para aliviar varios males que sufre el pueblo.
Hoy es la elección en la universidad autónoma Benito Juárez de Oaxaca UABJO y la situación es tensa, aunque el gobierno de Cué, el de Calderón y los personajes más nefastos dentro de la universidad incluyendo a los “Pingüinos” y los “Neris” han cerrado filas con la “delfina” Josefina Aranda Bezaury.
Aunque los otros 5 candidatos no son las madres de la caridad la Sra. Bezaury representa a los peores intereses dentro y fuera de la UABJO. Un proyecto de privatización de la educación superior se ha echado andar en Oaxaca sobre todo desde la administración del talibán (Murat) que sospechosamente resulto socio de varias universidades privadas una de ellas, la universidad regional del sureste URSE a la cual apoyo con recursos públicos para ampliar un campus en la colonia el Rosario.
Los jóvenes nacidos en los noventa, que votarán por primera vez y que vieron el final de la era del PRI en la Presidencia, la mayoría no registra a Luis Donaldo Colosio y ha crecido bajo los gobiernos panistas; hoy, a dos meses de las elecciones serán quienes puedan inclinar la balanza por algún candidato; pero pocos conocen la historia reciente del país
La crisis financiera del 94 que acabó con el patrimonio de miles de familias. El rescate bancario. La matanza de indígenas a manos de militares en el sur del país. El levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas y el asesinato del candidato priísta presidencial Luis Donaldo Colosio, fueron los hechos que convulsionaron a México a mediados de los noventa; sin embargo, para toda la generación de jóvenes que nació al final de la era priísta y que votará por primera vez, esos hechos están casi olvidados.
Esta mañana recibí una cajita de madera, bien envuelta, en papel de vivos colores, tan vivos que me reanimaron, me sacaron por un instante de mis múltiples preocupaciones. Lo mejor de la caja, sin duda, era el moño hecho con un listón de seda rojo, rojísimo. ¡Qué emoción! ¡cuánta delicadeza para un regalo!, y pensé en quién me habría mandado ese regalo tan –pienso- educadamente bien envuelto.
Enrique Peña Nieto experimentó en la Universidad Iberoamericana la manifestación de una generación que no quiere vivir en el pasado o que no quiere que el pasado regrese al poder. Los chicos ibero se prendieron en serio y no dieron tregua al candidato priista que se sintió acorralado e intimidado por jóvenes que a gritos le reclamaron por los hechos siempre lamentables de San Salvador Atenco, el fenómeno del feminicidio y su ascendencia política y personal con Carlos Salinas, entre otras muchas cosas.
La politóloga asegura que ante el desencanto y la apatía generalizada de la población, no queda más que “taparse la nariz” y votar por la fruta menos podrida que gobernará el país los próximos seis años
Cuando la escritora, politóloga y catedrática del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) Denise Dresser afirmó que “jamás votaría por el PRI”, al unísono se soltó una avalancha de aplausos en un salón del Centro de Convenciones en la Zona Hotelera de Cancún.
En 2011 se desató una terrible hambruna en el Cuerno de África que amenazó las vidas y los medios de subsistencia de más de 12 millones de personas, principalmente en Somalia, Yibuti, Etiopía y Kenia, aunque la situación se extendió a Sudán y a ciertas regiones de Uganda. Se han relatado situaciones caóticas y las muertes por inanición se calculan entre 50.000 y 100.000, según Oxfam y Save the Children.1 La situación estaba mejorando ligeramente en la región, gracias la acción humanitaria y a las lluvias que tuvieron lugar a finales de 2011,2 pero a pesar de todo, 8 millones de personas siguen recibiendo atención humanitaria y la FAO ha lanzado una alerta porque el pronóstico para la próxima temporada de lluvias parece indicar que lloverá menos de lo previsto.3